Consejos y Guías sobre Mantenimiento De Terminales Litoral
Gustavo Andrada · Questi Onsalt Rain · Rosario
El tiempo de respuesta único
Es la cláusula más común de los contratos de mantenimiento y la que menos se cumple. Cuatro horas para toda la operación suena bien en la comparación de ofertas y se rompe la primera vez que falla un equipo lejos. Lo que queda después es un cliente enojado, un proveedor explicando y una cláusula que nadie va a ejecutar. Declarar tiempos por punto es más feo de vender y sobrevive al primer año.
Tiempo de inactividad: cómo se mide y cómo se reduce
La disponibilidad de una red de autoservicio se mide en horas de inactividad por terminal y por mes. Reducirla depende de tres factores: detección temprana de la falla, stock de repuestos cerca del punto y una ruta de atención que priorice las ubicaciones críticas. Un plan de mantenimiento preventivo bien dimensionado evita buena parte de las intervenciones correctivas y, con ellas, las esperas que se generan en la sucursal. Es una de las consultas que más recibimos de las sucursales: tiempos de respuesta declarados por ubicación.
Las rondas agrupadas ganan cobertura
Visitar un punto alejado en forma aislada cuesta caro, así que en la práctica se lo deja para cuando falla algo. Agrupar geográficamente las visitas preventivas cambia esa ecuación: el mismo viaje cubre cuatro ubicaciones y el costo por punto se vuelve razonable. Es logística antes que técnica, y explica buena parte de la diferencia entre parques bien y mal mantenidos.